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lunes, 19 de enero de 2026
A VECES EL HOMBRE MODERNO TIENE **** LA ERRÓNEA CONVICCIÓN DE SER EL ÚNICO AUTOR DE SÍ MISMO
El Papa Benedicto XVI en su Carte Encíclica *Caritas in veritate* aseguraba,con razón, que:*A veces,el hombre moderno tiene la errónea convicción de ser el único autor de sí mismo,de su vida y de la sociedad*
Así está sucediendo en la actualidad,con excesiva frecuencia, entre algunos hombres y mujeres, dando esto lugar, a un mundo inmerso en una profunda crisis de seguridad que está dirigida por falsos líderes que creen ser los únicos autores de sí mismo... El Papa les recuerdaba a todos estos falsos líderes en su Carta Encíclica, hace ya algunos años,que ésto:
"Es una presunción fruto de la cerrazón egoísta en sí mismo,que procede * por decirlo con una expresión creyente del pecado de los orígenes*
La sabiduría de la Iglesia ha invitado siempre a no olvidar la realidad del pecado original,ni siquiera en la interpretación de los fenómenos sociales y en la construcción de la sociedad"
Para muchos hombres y mujeres , hoy en día, hablar del pecado original es algo pasado de moda y sin sentido alguno...Sí, hasta ese grado de incredulidad y soberbia ha llegado la humanidad en este nuevo siglo...Aquella historia del árbol del bien y del mal situado en el jardín del Edén se toma como un cuento para niños...Pero lo cierto es que desde entonces el hombre quedó marcado,lo quiera o no, por el llamado *pecado original*...Por eso,seguía diciendo el Papa Benedicto XVI en su C. Encíclica:
"La sabiduría de la Iglesia ha invitado siempre a no olvidar la realidad del * pecado original *, ni siquiera en la interpretación de los fenómenos sociales y en la construcción de la sociedad: *Ignorar que el hombre posee una naturaleza herida, inclinada al mal,da lugar a graves errores en el dominio de la educación, de la política, de la acción social y de las costumbres"
En efecto, como podemos leer en el Catecismo de la Iglesia Católica,escrito en orden a la aplicación del Concilio Ecuménico Vaticano II, n*85:
"El oficio de interpretar automáticamente la palabra de Dios oral o escrita,ha sido encomendado sólo al Magisterio vivo de la Iglesia, el cual lo ejercita en nombre de Jesucristo (DV 10),es decir,a los Obispos en comunión con el sucesor de Pedro,el Obispo de Roma"
No obstante, este mandato divino,ha sido obviado en muchas ocasiones,incluso por el pueblo de Dios, sobre todo en los tiempos que corren...Las palabras del Papa Benedicto XVI, vuelven a resonar en nuestros oídos a este respecto (Ibid):
"Hace tiempo que la economía forma parte del conjunto de los ámbitos en qué se manifiestan los efectos perniciosos del pecado. Nuestros días nos ofrecen una prueba evidente.Creerse autosuficientes ycapaz de eliminar por si mismo el mal de la historia ha inducido al hombre a confundir la felicidad y la salvación con formas inmanentes de bienestar material y de actuación social. Además,la exigencia de la economía de ser autónoma,de no estar sujeta a *injerencias* de carácter moral moral,ha llevado al hombre ha abusar de los instrumentos económicos incluso de manera destructiva.
Con el pasar de los tiempos, estas posturas han desembocando en sistemas económicos,sociales y políticos que han tiranizado la libertad de las personas y de los organismos sociales y,precisamente por eso,no han sido capaces de asegurar la justicia que prometían"...
No obstante, sigue diciendo el Santo Padre (Ibid): "La esperanza sostiene a la razón y le da fuerza para orientar la voluntad. Está ya presente en la fe que la suscita. La caridad en la verdad se nutre de ella y,al mismo tiempo la manifiesta. Al ser un don absolutamente gratuito de Dios,irrumpe en nuestra vida como algo que no es debido,que trasciende toda ley de justicia. Por su naturaleza, el don supera al mérito,su norma es sobreabundar... Nos precede en nuestra propia alma como signo de presencia de Dios en nosotros y de sus expectativas para con nosotros.
La verdad que, como la caridad, es don,nos supera,como enseña san Agustín.Incluso nuestra propia verdad,la de nuestra conciencia personal, ante todo,nos ha sido *dada*. En efecto, en todo proceso cognitivo, la verdad no es producida por nosotros, sino que se encuentra o,mejor aún, se recibe.Como el amor,*no nace del pensamiento o la voluntad,sino que en cierto sentido se impone al ser humano*
Al ser un don recibido por todos,la caridad en la verdad es una fuerza que funda la comunidad, unifica a los hombres de manera que no haya barreras ni confines.La comunidad humana puede ser organizada por nosotros mismos, pero nunca podrá ser sólo con sus propias fuerzas una comunidad plenamente fraternal ni aspirar a superar las fronteras o convertirse en una comunidad universal"
Palabras de un Papa sabio que deberían ser muy bien analizadas y practicadas por la humanidad en estos precisos momentos.
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