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miércoles, 18 de febrero de 2026

LA BLASFEMIA CONTRA EL ESPÍRITU SANTO **** ES IMPERDONABLE

El Papa S.Juan Pablo II aseguraba en su Carta Encíclica -Dominum et Vivificantem (18 de mayo de 1986) a este respecto: "La acción del Espíritu de la Verdad, que tiende al salvífico (convencer en lo referente al pecado), encuentra en el hombre que se halla en esta condición (que ha blasfemado contra el Espíritu Santo)una resistencia interior, como una impermeabilidad de la conciencia, un estado de ánimo que podría decirse consolidado en razón de una libre elección. En nuestro tiempo (Siglo XX)a esta actitud de mente y de corazón corresponde quizás la pérdida del sentido del pecado..." Nos encontramos ya en el siglo XXI y está apreciación de un Papa santo,parece tomar carta de naturaleza más que nunca...Ciertamente el -sentido del pecado- ,cada vez parece algo difícil de encontrar,especialmente entre las personas más jóvenes y no tan jóvenes... Nos recordaba también el Papa Juan Pablo II (Ibid) que antes que él, también el Papa Pio XII,había afirmado que el pecado que caracterizaba al siglo XX era precisamente éste. Él decía concretamente: * En realidad,Dios es la raiz y el fin supremo del hombre y éste lleva en sí un germen divino.Por ello,es la realidad de Dios la que descubre e ilumina el misterio del hombre,es vano,por lo tanto,esperar que tenga consistencia un sentido del pecado respecto al hombre y a los valores humanos, si falta el sentido de la ofensa cometida contra Dios,o sea,el verdadero sentido del pecado*
Por eso mismo,seguía diciendo el Papa S.Juan Pablo II (Ibid):"La Iglesia, no cesa de implorar a Dios la gracia de que no disminuya la rectitud en las conciencias humanas, que no se atenúe su sana sensibilidad ante el bien y el mal. Esta rectitud y sensibilidad están profundamente unidas a la acción íntima del Espíritu de la Verdad. Con esta luz adquiere un significado particular la exhortacion del Apóstol:*No entristezcáis al Espíritu Santo de Dios con que Él os ha sellado*"
Recuerda aquí,el Papa, las palabras de san Pablo en la Carta a los Efesios, durante su perido de cautividad.Esta Carta es considerada por los teológos de gran interés doctrinal, porque junto con una finalidad sapiencial,también aporta los consejos concretos que deben caracterizar el comportamiento de todo cristiano. Concretamente el Papa hace referencia a las palabras del apóstol cuando les habla a este pueblo de lo que debe suponer ser un *hombre nuevo* (Ef 4, 17-30): "Esto es lo que os digo y aseguro en el Señor: Que no andéis ya,como es el caso de los gentiles,en la vaciedad de sus ideas,// con la razón a oscuras y alejados de la vida de Dios; por la ignorancia y la dureza de su corazón.// Pues perdida toda sensibilidad, se han entregado al libertinaje,y practican sin medida toda clase de impureza.// Vosotros en cambio,no es así como habéis aprendido a Cristo,// si es que lo habéis oído a Él, y habéis sido adoctrinados en Él, conforme a la verdad que hay en Jesús.// Despojaos del hombre viejo y de su anterior modo de vida, corrompida por sus apetencias seductoras;// renovaos en la mente y en el espíritu //y revestios de la nueva condición humana creada a imagen de Dios:justicia y santidad verdadera.// Por lo tanto,dejaos de mentiras,hable cada uno con verdad a su prójimo, que somos miembros unos de otros. // Si os indignáis, no lleguéis a pecar; que el sol no se ponga sobre vuestra ira.// no deis ocasión al diablo //
El ladrón que no robe más; sino que se fatigue trabajando honradamente con sus propias manos para poder repartir con el que lo necesita.// Malas palabras no salgan de vuestra boca; lo que digáis sea bueno, constructivo y oportuno,así hará bien a los que lo oyen.// *No entristezcáis al Espíritu Santo de Dios* con Él os ha sellado.
Son palabras muy hermosas y verdaderas las de san Pablo dirigidas a un pueblo en estado de corrupción que nos recuerda la situación actual que ahora vivimos y por tanto totalmente aplicables a este siglo. De cualquier forma, es de destacar el último consejo del apóstol al que hacia alusión en su enciclica el Papa s.Juan Pablo II porque como sigue diciendo en la misma (Ibid): "La Iglesia sobre todo, no cesa de suplicar con gran fervor que no aumente en el mundo aquel pecado llamado por el Evangelio blasfemia contra el Espíritu Santo; antes bien que retroceda en las almas de los hombres y también en los mismos ambientes y en las distintas formas de la sociedad,dando lugar a la apertura de las conciencias,necesaria para la acción salvífica del Espíritu Santo. La Iglesia ruega que el peligroso pecado contra el Espíritu deje lugar a una santa disponibilidad a aceptar su misión de Paráclito,cuando viene para *convencer al mundo en lo referente al pecado, en lo referente a la justicia y en lo referente al juicio*"

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