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sábado, 11 de julio de 2026
QUIEN NO CONOCE A DIOS AUNQUE TENGA MÚLTIPLES ESPERANZAS **** ESTÁ SIN LA GRAN ESPERANZA
El Papa Benedicto XVI en su libro:(La alegría de la fe) (Librería Editrice Vaticana)se expresaba en los términos siguientes al referirse a (la gran esperanza):"Quien no conoce a Dios, aunque tenga múltiples esperanzas, en el fondo está sin esperanza, sin la gran esperanza que sostiene toda la vida"
Una frase, que aparece en la Carta a los Efesio,que ha sido considerada tradicionalmente escrita por san Pablo,porque este Apóstol del Señor permanció una larga temporada en la ciudad de Éfeso, dejando tras de sí una Iglesia pujante en Asia Menor,durante su tercer viaje misionero.El motivo de dicha Carta era tratar de reunir bajo una misma Iglesia a los judíos y a los cristianos no judíos( antiguos paganos)...llegados a aquel lugar.Concretamente el Apóstol llegaba a recordarles así lo sucedido (Ef 2, 11-14):
"Por lo cual,acordaos de que vosotros,los paganos de nacimiento, a los que los judíos llaman - incircuncisos-, ellos llevan en su carne la circuncisión hecha por mano de hombre // estabais en otro tiempo sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a las alianzas,sin esperanza de la promesa y sin Dios en el mundo//Mientras que ahora unidos a Cristo Jesús gracias a su muerte, los que antes estabais lejos ahora estáis cerca // El es nuestra paz; el que de ambos pueblos hizo uno,derribando el muro que los separaba, la enemistad"
En efecto, como seguía diciendo el Papa Benedicto XVI (Ibid):
"La verdadera,la gran esperanza del hombre que resiste a pesar de todas la desilusiones sólo puede ser Dios, el Dios que nos ha amado y que nos sigue amando *Hasta el extremo* *Hasta el total cumplimiento (Jn 13,1;19,30).Quien ha sido tocado por el amor empieza a intuir lo que sería propiamente *vida*. Empieza a intuir qué quiere decir la palabra *esperanza* que hemos encontrado en el rito del Bautismo: de la fe se espera la *vida eterna*, la vida verdadera que, totalmente sin amenazas, es sencillamente vida en toda su plenitud. Jesús, que dijo de sí mismo que había venido para que nosotros tengamos la vida, y la tengamos en plenitud, en abundancia (Jn 10,10), nos explicó también qué significa *vida*: Está es la vida eterna: que te conozcan a ti,único Dios verdadero, y a tu enviado, Jesucristo (Jn 17,3).
La vida en su verdadero sentido no la tiene uno *solamente para sí*, ni tampoco *por sí mismo*: Es una relación. Y la vida entera es relación con quien es fuente de la vida.Si estamos en relación con Aquel que no muere, que es la *Vida misma* y el *Amor mismo*, entonces estamos en la vida.
Entonces *vivimos* "
martes, 7 de julio de 2026
LOS GOBIERNOS Y EL DERECHO **** A UNA LEGITIMA DEFENSA
En el Catecismo de la Iglesia Católica escrito con vistas a la aplicación del Concilio Vaticano II (nº2308) podemos leer: " Todo ciudadano y todo gobernante están obligados a *empeñarse en evitar las guerras*.
Ahora bien, *mientras exista el riesgo de guerra y falte autoridad internacional competente y provista de la fuerza correspondiente,una vez agotados los medios de acuerdo pacífico, no se podrá negar a los gobernantes el derecho a la legitima defensa*. En este punto cabría preguntarse: ¿Qué se entiende por el derecho a la legítima defensa?.
El Catecismo de la Iglesia Católica (nº2309),nos dice que:" Se han de considerar con rigor las condiciones estrictas de una legitima defensa mediante la fuerza militar.La gravedad de semejante decisión somete a ésta a condiciones rigurosas de legitimidad moral. Es preciso a la vez: 1)Que el daño causado por el agresor a la nación o comunidad de las naciones sea duradera, grave y cierto; 2)Que todos los demás medios para poner fin a la agresión hayan resultado impracticables o ineficaces; 3)Que se reunan las condiciones serias de exito; 4)Que el empleo de las armas no entrañe males y desordenes más graves que el mal que se pretende eliminar. El poder de los medios modernos de destrucción obliga a una prudencia extrema en la apreciación de esta condición.
Tristemente, a pesar de todas estas consideraciones de tipo moral establecidas en su Catecismo,la Iglesia de Cristo, practicamente nunca ha podido evitar las confrontaciones belicas a lo largo de la historia de la humanidad y ello esta relacionado como muy bien explica también el Catecismo, entre otros motivos porque: "En la medida en que los hombres son pecadores, les amenaza y les amenazará hasta la Segunda venida de Nuestro Señor Jesucristo, el peligro de la guerra, hasta que unidos por la caridad superen el pecado, superen la violencia y se cumplan aquellas celebres palabras del Antiguo Testamento: *De sus espadas forjarán arados y de sus lanzas hoces.Ninguna nación levantará ya más la espada contra otra y no se adiestrarán más para el combate*. Estas son palabras de Isaías, uno de los profetas cuyo pensamiento ha influenciado más en la reflexión religiosa del pueblo elegido (Siglo VIII a.C.). Concretamente nos referimos al momento en que el profeta rompiendo la barrera de un nacionalismo absurdo invita a su pueblo a connfiar en los acontecimientos futuros que llegarián a establecerse el-día del Señor-, con estas palabras (Is 2, 2-5): "Sucederá en los días venideros que el monte de la casa del Señor sera afincado en la cima de los montes y se alzará por encima de los collados.Afluirán a él todas las gentes // vendrán muchos pueblos y dirán: Venid, subamos al monte del Señor,a la casa de Jacob para que nos enseñe sus caminos y caminemos por sus sendas.
Pues de Sión saldrá la ley y de Jerusalén las palabras del Señor // El gobernará las naciones y dictará sus leyes a pueblos numerosos que trocarán sus espadas en arados y sus lanzas en hoces. No alzará ya la espada pueblo contra pueblo ni se entrenarán ya para la guerra // Casa de Jacob venid caminemos a la luz del Señor"
Esta Profecia se cumplió siglos después con la llegada al mundo de Jesucrisco, el cual dio cumplimiento a la ley del Padre, con sus obras y sus enseñanzas. En efecto, dio cumplimiento a las leyes ceremoniales verificando el objeto y el fin de ellas,que era el mismo Jesucristo y a las morales, vindicando su integridad e inteligencia contra los escribas y fariseos que las habian corrompido con sus predicaciones y falsas interpretaciones, y también a las judiciales dando cumplimiento a lo que ellas significaban, confirmando lo que tenían de derecho común y perpetuo.
Nuestro Señor Jesucristo,en el Sermón de la montaña y más concretamente cuando habla, a los allí reunidos con Él, sobre la ley, les llega a decir, cosas como estas (5, 17-25): "No creáis que he venido a abolir la ley y los Profetas: No he venido a abolir sino a dar plenitud // En verdad os digo que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la ley // El que se salte uno sólo de los preceptos menos importantes y se los enseñen así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos. Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos // Porque os digo que si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos no entraréis en el reino de los cielos // Habéis oído que se dijo a los antiguos: *No matarás* y el que mate será reo de juicio // Pero yo digo todo el que se deja llevar de la colera contra su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano *imbecil*, tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si le llama *necio* merece la condena de la gehenna del fuego (infierno) // Por tanto, si cuando vas a presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene queja contra ti // deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda // Con el que te pone pleito procura arreglarte enseguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez y el juez al aguacil, y te metan en la carcel // En verdad te digo no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último céntimo..."
En estos versículos se expone de forma programatica y muy dura (para los tiempos que corren) las palabras de Jesús ante la ley. Evidentemente el no pretendia abolir la ley (Diez Mandamientos de la Ley de Dios)sino darle plenitud, interiorizando su cumplimiento, subrayando la importancia del amor y elevando sus exigencias...Así,por ejemplo,la exigencia de *No matar* se amplia positivamente con el deber de reconciliarse con el hermano cuya importancia se acentua enormemente...
Los hombre de hoy se han olvidado mucho de todas estas exigencias salidas de la boca de Jesucristo,el Hijo de Dios, y así nos va en estos momentos en un mundo, en el que las guerras se han multiplicado a niveles que hacía mucho tiempo no se alcanzaban.
Por eso: Oremos para que los gobiernos solo promocionen la legitima defensa y para que recordemos que todos los hombres somos hermanos.
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