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martes, 19 de mayo de 2026
NO TODAS LAS RELIGIONES SON IGUALES AUNQUE NO POCAS VECES REFLEJAN UN DESTELLO **** DE LA VERDAD QUE ILUMINA A TODOS LOS HOMBRES
En cierta ocasión un periodista hacia esta pregunta al Papa san Juan Pablo II:¿Por qué hacernos tan ardua la búsqueda de la verdad en medio de una selva de cultos,creencias,revelaciones...? Si Dios que está en los cielos, que ha salvado al mundo,es Uno solo y Él se ha revelado en Jesucristo...
El Papa san Juan Pablo II, no se fue por las ramas, como se suele decir,al responder a esta interesante pregunta...En su libro -Cruzando el umbral de la esperanza- quedó recogida su excelente respuesta...En efecto,lo primero que hizo notar el Santo Padre a este respecto fue que:
"La Revelación cristiana,desde el inicio,ha mirado la historia espiritual del hombre de una manera en la que entran en cierto modo todas las religiones,mostrando así la unidad del género humano ante el -eterno y último destino del hombre-.
La declaración conciliar (C.Vaticano II) habla de esa unidad al referirse a la propensión,típica de nuestro tiempo,de acercar y unir la humanidad, gracias a los medios de que dispone la civilización actual..."
Ahora bien, sigue diciendo el Santo Padre (Ibid):
"Desde la antigüedad hasta nuestros días,se halla en los diversos pueblos una cierta sensibilidad de aquella misteriosa fuerza que está presente en el curso de las cosas y en los acontecimientos de la vida humana, y a veces también se reconoce la Suprema Divinidad y también al Padre.Sensibilidad y conocimiento que impregnan la vida de un íntimo sentido religioso.
Junto a eso,las religiones,relacionadas con el progreso y la cultura, se esfuerzan en responder a las mismas cuestiones con nociones más precisas y con un lenguaje más elaborado (Nostra aetate,1-2)...Y aquí la declaración conciliar nos conduce hacia Extremo Oriente. En primer lugar al este asiático, un continente en el cual la actividad misionera de la Iglesia, iniciada desde los tiempos apostólicos,ha conseguido unos frutos, hay que reconocerlo, modestisimos.Es sabido que solamente un reducido tanto por ciento de la población en el que es el continente más grande del mundo,confiesa a Cristo".
Esto no significa que la tarea misionera de la Iglesia haya sido descuidada.Todo lo contrario,el esfuerzo ha sido y es cada vez más intenso. Pero la tradición de culturas muy antiguas, anteriores al cristianismo, sigue siendo en Oriente muy fuerte.Si bien la fe de Cristo tiene acceso a los corazones y a las mentes,la imagen de las sociedades occidentales (en las sociedades que se llaman cristianas), que es más bien un antitestimonio,supone un notable obstaculo para la aceptación del Evagenlio. Más de una vez se refirió a eso el Mahatma Gandhi,indio e hindú, a su manera profundamente evangelico y,sin embargo, desilusionado por cómo el cristianismo se manifestaba en la vida política y social de las naciones...El Concilio Vaticano II ha sido consciente de tales dificultades. Por eso, la declaración sobre las relaciones de la Iglesia con el hinduismo y con las otras religiones del Extremo Oriente es tan importante..."
Por eso, sigue diciendo este gran Pontifice en su Libro (Ibid):"La Iglesia considera con sincero respeto esas doctrinas que si bien en muchos puntos difieren de lo que ella cree y propone,no pocas veces reflejan un destello de aquella Verdad que ilumina a todos los hombres.Pero Ella anuncia y tiene obligación de anunciar a Cristo, que es *camino,verdad y vida* (Jn 14,6),en quien los hombres deben encontrar la plenitud de la vida religiosa y en quien Dios ha reconciliado Consigo mismo las cosas (Nostra aetate,2)".
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